Por todos es sabida la necesidad de un planeamiento urbanístico para nuestra ciudad de Dénia. Según el alcalde y concejal de urbanismo en la época que más viviendas se construyeron en la historia de la ciudad, Vicente Grimalt, el equipo de gobierno se comprometió en 2015 a llevar a la Consellería, con pequeñas modificaciones, el Plan General Estructural que no quiso aprobar porque estaban las elecciones muy próximas.

Ha pasado el tiempo, volvemos a estar a las puertas de elecciones, y traen para su aprobación lo que tienen hecho después de cuatro años. Con ello pretenden engañarnos una vez más diciendo que lo tienen terminado y que va a quedar en manos de la Consellería su aprobación.

Tras el paso de una legislatura aciaga, con el departamento de urbanismo más caótico de la historia de nuestra ciudad, Gent de Dénia decimos: basta ya de MENTIRAS E IRRESPONSABILIDADES. Mentiras desde el primer minuto de legislatura, cuando se anunció que “en dos meses tendremos un Plan General Estructural (PGE), ya que vamos a retocar unos puntos.” Esto se tradujo en tirar a la basura un PGE casi acabado, con informes sectoriales favorables, y con ello, el dinero de los vecinos de Dénia.

Mentiras cuando el Tribunal Superior de Justicia suspendió el Planeamiento transitorio del que se disponía, con la única condición de exponerlo al público. Dijeron que se harían pequeños cambios y hemos estado año y medio sin planeamiento. Añadimos a ello la irresponsabilidad de suspender el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del año 72, que aunque obsoleto, no permitía la situación de indefensión que los ciudadanos viven ahora.

Mentiras en la tramitación del PGE y las Normas Urbanísticas Transitoria (NUT), ya que según palabras de la edil, estaban trabajando codo con codo con la Consellería, cuando la verdad es que trabajaban a codazos. Esto se demuestra con el hecho de querer llevar a los Tribunales a la propia Consellería, con el argumento de que la aprobación de las NUT impiden desarrollar su PGE, cuando este, que sigue en tramitación, no ha subsanado errores que le han sido requeridos por las administraciones superiores.

Mentiras en la introducción de cambios sustanciales de última hora, clasificando como urbanizables 200.000 m2 un suelo que el PATRICOVA lo considera inundable y estaba protegido como infraestructura verde en todas las versiones que ellos mismos hacen.  ¿Qué esconden? Esto sí es una modificación sustancial que requiere exposición pública.

Mentiras en la justificación dada por la Sra. Ripoll, concejala de urbanismo, cuando dice que es para “compensar” la zona verde del Bosc de Diana que se ha ampliado. Perdón, pero no nos cuadran las cifras, no nos lo creemos.

Irresponsabilidades por doquier, eso es lo que tenemos desde el principio, con el gasto lapidado para crear un PGE que no le gusta a nadie, continuamos con la gran irresponsabilidad de querer colarle a la Consellería unas NUT acordes a su PGE, en vez de subsanar los errores, que era su obligación.

Irresponsabilidad en las actuaciones; tanto hablar de participación ciudadana y transparencia, este departamento ha sido todo lo contrario, oscuro en las formas y en los medios. Se crea el Consell d’Urbanisme, el cual tendría que tener participación y fue un órgano informativo sobre lo que realizaba la propia concejalía y el arquitecto redactor, sin más.

Irresponsabilidad hasta el último momento de la legislatura, que aún a sabiendas que la Consellería está disuelta, se atreve a presentar un documento para ampliar el plazo y pedir responsabilidades a quien no las tiene, y además, montar un litigio judicial que no tiene ninguna base legal, con el dinero de los vecinos de Dénia. Ese PGE que tanto se aboga, nace muerto, y lo saben.

Irresponsabilidad por hacer y consentir con sus actos que lleguemos al mes de agosto de 2019 y se nos acabe la fase ambiental y entonces sí habremos tirado el urbanismo de Dénia por la borda, así como una gran parte de la economía de nuestros vecinos.