La reivindicación viene ya de lejos, en 2011 un colectivo de aficionados a la aviación de ultraligeros formó la Asociación de Pilotos de la Marina Alta (ASOPIMA) con el objetivo de conseguir un campo de vuelo en Dénia o sus alrededores. Pese a poner sobre la mesa varias opciones sobre las posibles ubicaciones y un detallado proyecto, los numerosos intentos han caído en saco roto, el proyecto nunca se ha llevado adelante.

El presidente de ASOPIMA, piloto y miembro de la lista de Gent de Dénia en los próximos comicios, Julio Quintana, ha mantenido reuniones de toda índole y se ha preocupado por hacer de este proyecto una realidad. El partido apoya esta iniciativa y, por lo tanto, la lleva en su programa electoral como uno de los puntos a realizar en cuanto llegue a la alcaldía.

Actualmente los pilotos y propietarios de este tipo de aeronaves tienen que desplazarse a más de cuarenta minutos para hacer uso de tener unas instalaciones de este tipo. Hay que tener en cuenta que Dénia es el centro estratégico de algunas localidades importantes como Valencia, Alicante y las islas, lo cual hacen viable esta ubicación.

Una colaboración elemental en caso de incendios

Son muchas las razones por las que la sociedad podría beneficiarse de un campo de vuelo. Entre otras, podría suponer un apoyo importante en casos de emergencia, es decir, los pilotos podrían avisar de cualquier incidencia como el avistamiento de incendios.

Tenemos que pensar que la Marina Alta cuenta con 759 kilómetros cuadrados de terreno y 70 kilómetros de costa, donde existen seis Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), una Zona Especial de Protección para Aves (ZEPA), una Reserva Natural y cuatro Parques Naturales. Con esta exposición, queremos remarcar que durante la última década hemos padecido más de 200 incendios, y si hay algo que puede ayudar a paliar la magnitud de un incendio es la rápida intervención y los medios necesarios. Un aeródromo en la zona facilitaría la tarea de extinción de un incendio para no tener que acudir a puntos más lejanos, donde se pierde un tiempo muy valioso en estos casos.

Pero también supondría un elemento destacado de cara a una parte del turismo que llega a nuestra comarca y necesita desplazarse, por ejemplo, a aeropuertos. Los visitantes y locales disfrutarían de rutas para contemplar nuestro paisaje, convirtiéndose en un atractivo turístico más. Del mismo modo que lo podrían hacer los pilotos que llegaran a nuestras tierras a veranear, practicando sus vuelos para recrearse con la naturaleza en su tiempo de ocio. Además se convertiría en un aliciente para los amantes del sector, con la creación de una escuela de vuelo. También daría la oportunidad de organizar eventos deportivos de interés.

Financiación privada, algo fundamental

El proyecto, gira en torno a muchos aspectos a tener en cuenta, evidentemente, pero a muy grandes rasgos estaríamos hablando de un hangar de 800 m2 que albergaría los distintos aparatos de vuelo, con una pista de vuelo de 300 metros de longitud y 15 de anchura. La inversión inicial rondaría los 300.000 euros con un mantenimiento mensual de 1.000 euros, pero lo más importante es que la financiación sería privada, provendría de los socios de la Asociación y de empresas interesadas.

Otros aeródromos privados, con grandes resultados

El Aeródromo de Muchamiel es un aeródromo privado, a tan solo 10 km al norte de Alicante. Entró en servicio en 1981, desde entonces ha experimentado una importante evolución, tanto en sus instalaciones como en sus servicios. Actualmente alberga la base principal de Inaer Helicópteros, una base de extinción de incendios de Avialsa, una brigada helitransportada de Foresma, la escuela de pilotos European Flyers, y al Aeroclub de Alicante. Está destinado a la Aviación General, convirtiéndose en un aeródromo de referencia, ya que gracias a su privilegiado enclave, es la opción ideal como destino turístico o como aeródromo de tránsito en vuelos al resto de España.

El Aeródromo de Requena es también privado, destinado a la aviación general y ultraligera, tanto para uso formativo, particular, como turístico. Es propiedad y está gestionado por la empresa valenciana Airpull Aviation. Es un aeródromo no controlado aunque existe una frecuencia de radio que proporciona información no oficial desde el aeródromo, además de servir como medio de comunicación entre tráficos para mantener la separación obligatoria. Dispone de una plataforma con capacidad para unos 20 aviones, en la cual se proporcionan además servicios de repostaje y tres hangares.

El Aeródromo de Requena es la sede de distintas entidades relacionadas con el mundo de la aviación como son el Club Aéreo Valencia y la Fundación Aérea de la Comunidad Valenciana. Ha albergado además las ediciones de 2016, 2017 y 2018 del Campeonato de España de Vuelo Acrobático. Cuenta con la escuela de pilotos Airpull Aviation y el centro de mantenimiento de aeronaves Dédalo Aviación.

En caso de materializarse este campo de vuelo en la Marina Alta acarrearía un incremento en ofertas de todo tipo: de comunicaciones, actividades deportivas, culturales y turísticas, y un ahorro en los posibles desastres provocados por incendios. La lucha de Julio Quintana puede tener los días contados si finalmente su partido gana las elecciones municipales. Gent de Dénia ve viable este proyecto que reportaría numerosos beneficios para toda la comarca.