Corría el año 1884, cuando en Dénia se celebraba con júbilo la llegada del medio de comunicación más moderno y rápido que existía, el ferrocarril, que de la mano de inversión privada de la burguesía local, llámese Morand, Merle y otros, hicieron lo posible. Otro dianense, el ingeniero Gabriel Moreno fue el encargado del proyecto y construcción del mismo.

A las 18:48 h del día 10 de febrero de 1974, salía la última composición dirección a Dénia y 45 años después, la comarca de la Marina Alta, por más que ha reivindicado la conexión con la Red Estatal, ha sido ninguneada por los grandes partidos políticos, que siguiendo el ejemplo de Berlanga en “Bienvenido Mr. Marshall”, Dénia es el equivalente a Villar del Río, donde la comitiva americana pasó de largo.

Hace 45 años que nos expoliaron con engaños la conexión ferroviaria con Valencia; nos quitaron un tren que llegó a Dénia, y que nos unía con el resto de España. La excusa fue que se iba a reconvertir la línea a vía ancha, pero la vía ancha llegó hasta Gandía y nunca más se supo de la prometida prolongación hasta Dénia. No contentos con esto, después nos quitaron el TRAM y casi 1.000 días después, aún continuamos sin él.

Llevamos más de cuatro década aguantando las falsas promesas y la falta de respeto de los políticos de todos los partidos de Valencia y Madrid. Aguantando las burlas que han supuesto los pretendidos estudios de viabilidad, soportando que malgastaran en estaciones de AVE o aeropuertos que nadie utiliza.

La deuda histórica que tiene el Estado y la Comunidad Valenciana con Dénia y la burla continua y consentida se tiene que acabar ya. Con el tema del tren se visibiliza cuál ha sido, es y será el interés de los políticos de las administraciones: nuestro voto. Como siempre cuando llegan las elecciones, sacan el culebrón del tren para desempolvarlo y volvernos a tomar el pelo, para engañarnos una vez más.

Visto que ni las manifestaciones, ni nada sirve, hay que pasar a la acción y darles donde más les duele: negándoles nuestro voto. Proponemos la insumisión electoral en las elecciones generales y autonómicas. Invitamos a los votantes de Dénia y de la comarca depositemos el voto en blanco. Vamos a pagarles con la moneda que merecen. Qué salga en todos los medios de comunicación que estamos hartos y que no vamos a seguir permitiendo esta tomadura de pelo. Tienen una deuda histórica con la Marina Alta y con Dénia.

Gent de Dénia dice basta, es el momento de plantarse. Estamos cansados de que nos engañen y por eso propugnamos el voto en blanco en las elecciones generales y autonómicas. Ejerzamos nuestro derecho a voto, pero votemos en blanco. ¡Por el tren que nos quitaron!